El proyecto de las Oficinas de Miguel se diseña en un momento complicado en la vida de todos, en plena pandemia. Nos encontramos ante un reto, ya que en ese momento todo el mundo estaba paralizado y obligado a teletrabajar y era impensable el poder volver a trabajar en un espacio común.

Es por eso que las oficinas se diseñan con espacios amplios y modulares, capaces de modificarse y adaptarse a las diferentes normas venideras.

Estas oficinas se encuentran en una nave industrial y el acceso en la planta baja nos cambia de escala con el ‘efecto túnel’ que cambiando la altura original de nave hasta cota de resto de oficinas en la zona del hall de entrada. Se deja el suelo original de nave pulido en mate y se instala suelo laminado en la zona de espera tanto en suelo como en la pared continua.

La escalera, original del proyecto, se interviene para que quede integrada, aportando un estilo industrial. El diseño de la jardinera con perímetro metálico cepillado se traslada también a la jardinera del acceso principal distribuyendo el gran espacio.

Se modifica el pavimento marcando la circulación de los espacios, instalando pavimento porcelánico en espacios de paso y laminado de madera en salas y despachos. El rodapié metálico se instala con oscuro en la tabiquería de pladur.

Las puertas de todos los espacios son abatibles lacadas en color blanco con tarja superior.

Los techos en bandeja nos permiten instalar techos acústicos en el centro y ocultar las rejillas de climatización y la iluminación con tiras led en el oscuro.
Entre los diferentes espacios se instalan particiones interiores mediante fijos de cristal mate en el centro para poder permitir pasar la luz, excepto en los espacios más privados donde las particiones interiores son de pladur.